ACTIVIDAD DE NUESTROS GRUPOS

Los grupos de María Inmaculada y Santa Carmen Sallés de Madrid Princesa han tenido un encuentro con M. Belén Gómez de Castro, Superiora general de la Congregación. Ella les habló sobre el trabajo de los grupos del MLC en Brasil, USA, África y Asia. Fue interesante y motivador. Todos comprobaron que es admirable lo que se está haciendo en el mundo bajo el carisma concepcionista.

En el Movimiento Laico de la Provincia de España también han renovado la coordinación local.

Secretaria: Raquel Rodríguez. 
Tesorero: José Antonio Galiñanes. 
Coordinadora: Ana Moratilla.

Por supuesto siguen trabajando la Doctrina Social de la Iglesia y José Antonio Galiñanes va a compartir con el MLC sus conclusiones, que son magníficas por su sencillez y porque están dirigidas a los laicos.

También siguen el proceso de formación siempre marcado por el equipo encargado de esta área. Recogemos aquí un boceto del Tema 3:

ESPERANZA PEREGRINA

El objetivo es proyectar el carisma hacia el mundo, entendiendo que la misión es una cuestión de presencia y amor concreto.

A. Peregrina de la Esperanza
La esperanza para M. Carmen no era una espera pasiva, sino una fuerza que la ponía en movimiento.

1. La Esperanza como Actitud: No es un optimismo ingenuo, sino una “certeza activa”. Carmen caminaba por las carreteras de España con la seguridad de quien sabe que no viaja sola.

2. La Divina Providencia: Es el concepto de “Dios proveerá”. No significa que no habrá problemas, sino que Dios dará los medios para superarlos. Aprender a caminar con la confianza de que la Divina Providencia acompaña cada paso, permitiendo mantener la alegría incluso en las dificultades.

3. Salir de uno mismo: Dejar de ver el carisma de M. Carmen como algo histórico o “hacia adentro” para entenderlo como una fuerza que nos impulsa a salir al encuentro de los demás.

4. Redefinir la “misión”: Romper la idea de que ser misionero es solo irse a otro país. Se busca que el participante comprenda que su “campo de misión” es su familia, su trabajo y su entorno diario.

5. Fomentar el compromiso: Pasar del “sentir” al “actuar”, convirtiendo la espiritualidad en gestos reales de servicio y acogida.

B. Ser Misionera

Este bloque busca “aterrizar” la misión. La misión no es un destino geográfico, sino un estado del corazón. La misión representa el despojo total y la entrega absoluta. Pero ese mismo espíritu es el que se necesita para escuchar a un compañero que sufre o para sonreír en un día gris.

La Misión tiene que ver con la presencia. A veces pensamos que misionar es “hacer muchas cosas”. Carmen nos enseña que misionar es “estar“. Estar con el otro, tocar su realidad y ofrecerle lo más valioso que tenemos: nuestro tiempo y nuestra paz.

C. Un Legado que se hace futuro

Es el momento de reconocer que somos parte de una cadena de amor que no se detiene.

Hablamos aquí de M. Asunción Valls: su labor no fue solo “archivar” papeles, sino rescatar el fuego Gracias a ella, el ADN de Carmen no es un recuerdo lejano, sino una historia viva que podemos leer y sentir.

“Adelante Siempre”: Este grito de guerra de M. Carmen es el envío final. Significa que, a pesar del cansancio o la falta de resultados inmediatos, el paso del misionero nunca es en vano.
 
Además de la formación el viernes 17 de abril tuvieron la quinta Hora Santa, esta vez en el Colegio de Hortaleza, con sabor Pascual, muy bien preparada por la Comisión de Formación, los grupos de Hortaleza y con la colaboración especial de los jóvenes del grupo de Raíces de María Inmaculada… Fue un momento de oración y comunión precioso.

Este año, para vivir la Semana Santa, un grupo de doce miembros del Movimiento Laico Concepcionista, procedentes de Madrid y Manzanares, junto a M. Rosario Moreno, como responsable, decidieron cambiar el ruido de las procesiones multitudinarias por el silencio fecundo y la alegría de la Segovia rural: sus costumbres, su cercanía, su humildad, su sencillez…

Se pusieron en camino hacia la «España vaciada» descubriendo pronto que aunque las casas estén en silencio, los corazones de sus gentes están llenos de una fe viva y una hospitalidad que desborda. Su misión se desarrolló en seis núcleos: Pedraza, Rades de Abajo, Valleruela de Sepúlveda, La Matilla, Valleruela de Pedraza y La Velilla.

Íban con la ilusión y también nervios, propios de quien se entrega a la Providencia, sabiendo que salían de sus rutinas para ser «presencia» donde la escasez de sacerdotes hace que el acompañamiento espiritual sea un tesoro largamente esperado.

El jueves Santo, se pusieron rumbo a Pedraza, pueblo que les ofreció la casa, un refugio que se convirtió en su centro de operaciones y oración comunitaria. Y también la casa que proporcionaban para esta misión. Al llegar, el paisaje ya comenzó a impresionarles: campos verdes, aire limpio y montañas envueltas en niebla… y tras las fachadas de estas casas, encontraron el tesoro de estas tierras: sus habitantes.

Su misión no era solo «estar», si no acompañar, escuchar, acercar a Jesús a cada corazón, a cada iglesia… en lugares donde las campanas ya no suenan todos los domingos, porque el sacerdote tiene que atender a veinte núcleos distintos.

En estos pueblos celebraron el Lavatorio de las manos curtidas. Al estrechar esas manos, trabajadas por la tierra y los años, entendieron que la «entrega» de Jesús se refleja hoy en la resistencia de quienes cuidan sus raíces. En Pedraza, el lavatorio de los pies recordó que su misión es, ante todo, servicio.

Viernes Santo, el grupo creció este día con nuevas incorporaciones que se sumaron a esta experiencia de fe compartida. Hicieron diferentes Vía Crucis: algunos por las eras, caminando por los senderos que rodean el pueblo. Otros, por la noche, con la participación de los turistas y forasteros que estos días visitaban pueblos tan bonitos como Pedraza.

Cada parada, no era sólo un momento bíblico, sino un recordatorio de los «vía crucis» rurales, de la soledad y el olvido. Viacrucis, que toca el corazón, por la vitalidad y el cariño que expresan al cantarlo ellos mismos

La Luz que todo lo enciende. El Sábado de Gloria fue el culmen.En la oscuridad total de la iglesia de Pedraza, el fuego de la Vigilia Pascual prendió con una fuerza especial. El Cirio Pascual, como presencia de Cristo en medio de su pueblo, significaba la unión de una iglesia, que aunque cada vez más pequeña y dispersa, hacía vida la Palabra de Jesús de “ser uno”.  Al terminar la Vigilia: una chocolatada comunitaria selló su unión como familia cristiana.

En esta preciosa misión, han recibido el ciento por uno. Ellos llevaron el alimento espiritual y el acompañamiento, pero recibieron agradecimiento, acogida, hospitalidad, sonrisas, cercanía, humildad, esperanza, ilusión… y el milagro de volver a ver en la mirada de los habitantes de esas aldeas, su amor, honra y cariño, por la pasión, muerte y resurrección del Señor.

Esto ha sido una puerta abierta para seguir en contacto en futuras celebraciones y momentos. Traen de vuelta el corazón ensanchado y han descubierto que la Resurrección de Jesús en la España rural también se presenta en forma de pueblo que se abre a los forasteros. También traen la firme convicción de que mientras haya alguien dispuesto a escuchar y compartir, ningún lugar está realmente vacío. ¡Hasta pronto Segovia!

En Corea, en el mes de abril, los miembros del MLC vivieron la Semana Santa en sus respectivas parroquias y celebraron la Solemnidad de la Resurrección del Señor. En cada comunidad parroquial participaron activamente en las celebraciones pascuales, cumpliendo con fidelidad sus distintos servicios: coro, acompañamiento al órgano, catequesis; entre otros. En todo momento compartieron la alegría de la Resurrección con los fieles y con sus familias.

Cada grupo tuvo dos encuentros. En la primera semana, compartieron el capítulo 2 de Gaudete et Exsultate del Pope Francis, y en la segunda semana leyeron y reflexionaron juntos sobre los textos bíblicos de la Resurrección.

Viviendo la alegría pascual en la vida cotidiana, compartieron también las dificultades familiares y los desafíos en sus actividades, encontrando espacios de consuelo, ánimo y apoyo mutuo. Nos conmueve siempre el fervor de los miembros que, en la oración, buscan caminar constantemente según la voluntad del Señor. De manera especial, tras el reciente encuentro con la Madre General, las hermanas, llenas de amor y estima por la Fundadora, recordaron y compartieron nuevamente esos momentos vividos.

Aunque no haya acontecimientos extraordinarios, damos gracias a Dios por la vida cotidiana de cada miembro, que procura vivir con fidelidad como cristiano y como concepcionista, sosteniéndose unos a otros con la oración y el ánimo mutuo.

Los miembros del MLC en Japón tuvieron un encuentro con la Madre General el 9 de abril durante su visita pastoral a Japón. Realizó este encuentro con las hermanas que hicieron su primera promesa en diciembre del año pasado. En ese espacio la Madre general animó a los miembros presentándoles la historia de la Fundadora, así como actividades y fotografías de los miembros del MLC a nivel internacional.

Asimismo, también hubo tiempo para que cada uno compartiera su camino de fe hasta llegar a ser cristiano y miembro del MLC.  Todos experimentaron una profunda emoción y alegría al poder sentirse parte del grupo. Pudieron  contemplar cómo Dios va realizando su obra de salvación en la vida de cada persona.

La entrega del rosario y de la placa conmemorativa de la Fundadora hizo que la alegría de ese encuentro fuera aún mayor. A través de un encuentro mensual, la participación diaria en la Eucaristía, la oración y la vida de oración en lo cotidiano, los miembros que viven como MLC transmiten la fragancia de Cristo en la sencillez de la vida diaria.

En Brasil, los grupos de Brasilia-DF y Mococa-SP han comenzado a estudiar el libro “Mujer de Coraje”, profundizando en reflexiones sobre la vida, la espiritualidad y el inspirador testimonio de Santa Carmen Sallés. Esta experiencia formativa ha brindado a los participantes una valiosa oportunidad para conocer más a fondo el legado de la fundadora, fortaleciendo su experiencia del carisma concepcionista e incitando a reflexionar sobre el coraje, la fe, la dedicación y la fidelidad a la misión.

El propósito de leer y compartir la obra es fomentar el crecimiento espiritual y comunitario de los grupos, animándolos a renovar su compromiso de vivir y dar testimonio, en su día a día, de los valores que sustentan la vocación del laico concepcionista.

En su visita canónica a la comunidad de Ciudad Bolívar, M. Mariana Guinand, Superiora provincial del Caribe, compartió un momento fraterno con los miembros del Movimiento Laico Concepcionista: Caminando con Carmen Sallés. El encuentro tuvo lugar el 24 de abril al finalizar la Eucaristía, donde los integrantes del grupo expresaron su profunda alegría al poder saludarla y recibir su cercanía.

El Lunes Santo, M. Aurora Delgado, junto a un grupo de mujeres del MLC Caminando con Carmen Sallés y jóvenes de la comunidad, participaron en una Lectio Divina en el sector Las Beatrices. Lo hicieron atendiendo a la convocatoria del párroco, el padre Kimwerlis Reinoza, quien organizó y dirigió esta experiencia. Los laicos vivieron un momento de profunda fe y devoción.

La actividad tuvo lugar en el hogar de la profesora Dissi Betancourt, coordinadora de Pastoral de nuestro colegio la Inmaculada Fe y Alegría. Para concluir, compartieron una cena simbólica —consistente en un trozo de pan y agua— como signo de unión al sacrificio de Jesús al inicio de esta Semana Santa. Fue una vivencia espiritual sumamente enriquecedora para todos.

El Miércoles Santo laiglesia local celebró con gran fervor la Misa y procesión en honor al Nazareno. La eucaristía contó con una asistencia masiva de fieles que acompañaron la imagen en su recorrido. Aunque el párroco inició la caminata junto a ellos debió retirarse poco después para celebrar la Santa Misa en la parroquia San Pedro.

Durante el trayecto, los miembros del MLC asumieron con devoción la guía del Santo Rosario, animando a los presentes con cantos y plegarias. Un momento especialmente emotivo ocurrió al visitar a las familias del sector. En cada hogar se elevaban oraciones al Nazareno por las necesidades e intenciones particulares de sus miembros. Todo ello hizo de la procesión un verdadero encuentro de fe comunitaria.

El Jueves Santo celebraron en la capilla Ntra. Sra. de América la Eucaristía presidida por el Padre Kimwerlis Reinoza. En un gesto de profundo servicio los niños que se preparan para su Primera Comunión y los jóvenes que trabajaban su Confirmación participaron en el lavatorio de los pies. Al finalizar la Santa Misa, el sacerdote trasladó solemnemente al Santísimo hacia el Monumento preparado con esmero.

Más tarde iniciaron la Hora de Adoración, viviendo un momento de profunda intimidad con el Señor entre cantos, oraciones, la lectura de la Palabra y un respetuoso silencio. La jornada de oración contó con la participación especial de las señoras del MLC, quienes estuvieron a cargo de dirigir el momento. Con gran esmero, guiaron a la comunidad en un encuentro íntimo con el Santísimo, alternando el rezo meditado con cantos que invitaron al recogimiento espiritual.

El 15 de abril y después de participar en las actividades de Semana Santa el movimiento laico Odres Nuevos de República Dominicana se integró de nuevo a las reuniones ordinarias.

Ese mismo día, después de compartir las experiencias de encuentro con el Señor vividas durante la semana santa celebraron la Resurrección de Jesús compartiendo una rica tortilla y un rico flan. Todas pasaron un rato muy alegre compartiendo la alegría de Jesús resucitado.

GRUPO SIEMBRA

Durante la Semana Santa, Lucía Sánchez y Santa Asia Del Rosario, integrantes del grupo Siembra, participaron en el Campamento Misión 2026 en Sabana de la Mar que estaba organizado por las religiosas concepcionstas y un grupo de jóvenes de nuestros centros educativos en la República Dominicana.

Ambas colaboraron activamente en la comunidad de La Jaqueta mediante labores de evangelización, catequesis con los niños y organización de la celebración del Lavatorio de los Pies y  del Viacrucis. 
 
Posteriormente, en la primera reunión de abril de nuestro grupo, compartieron su testimonio sobre esta enriquecedora experiencia de servicio y cercanía al prójimo, motivando a los demás miembros de Siembra a integrarse en futuras misiones.